Almohadillas térmicas para tarjeta gráfica: guía de grosores
Elige el grosor por medición, no por intuición. Aquí explicamos para qué sirve cada grosor, cómo medir el grosor de pads de tu tarjeta y qué almohadilla corresponde a cada modelo.
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Dónde va cada almohadilla
Grosores
Cómo medir el grosor de pads de tu tarjeta
El grosor no es una preferencia: es la medida de la separación entre el componente y el disipador. Comprar 'el más grueso por si acaso' es la causa número uno de tarjetas que empeoran después de un cambio de almohadillas.
Método de la plastilina: pon una bolita pequeña de plastilina sobre el chip, cubre con film plástico para que no se pegue, monta el disipador con su torque normal, desmonta y mide el disco aplastado con un calibrador. Ese espesor es el grosor de pad que necesitas.
Método de la marca testigo: si las almohadillas de fábrica siguen ahí, mide una zona sin comprimir con un calibrador digital. Es el dato más fiable que vas a conseguir sin desmontar dos veces.
Si no tienes calibrador, apila almohadillas de grosor conocido hasta que el disipador asiente sin holgura y sin forzar. Es menos preciso, pero funciona.
Compresión: por qué 'un poco más grueso' no es seguro
Una almohadilla térmica se comprime aproximadamente entre un 20 % y un 30 % de su grosor al montarse. Ese margen ya está considerado en la medida de fábrica.
Cuando pones una almohadilla más gruesa de la cuenta, el exceso no desaparece: levanta el disipador. El resultado es que el núcleo del GPU pierde contacto con la base mientras la VRAM gana contacto. Bajan las temperaturas de memoria y suben las del núcleo, que es justo lo contrario de lo que buscabas.
En el peor caso, la presión desigual sobre las esquinas del die lo agrieta. No hay garantía que cubra eso.
W/mK importa menos que el grosor correcto
La conductividad térmica se mide en vatios por metro-kelvin (W/mK) y es el número que todas las marcas ponen en grande en la caja. También es el número medido en condiciones de laboratorio que tu tarjeta nunca va a reproducir.
Una almohadilla de 12.8 W/mK con el grosor correcto rinde mejor que una de 17 W/mK con el grosor equivocado. Siempre. La resistencia térmica de una capa de aire es mucho mayor que la diferencia entre dos compuestos decentes.
Thermal Grizzly, una de las marcas que vendemos, dejó de publicar valores de W/mK en el cuarto trimestre de 2020. Su razón es la misma: el valor teórico cambia tanto con la presión de contacto, la temperatura y la superficie que un número único engaña más de lo que informa. Por eso en sus productos verás «No publicado» en la columna de conductividad.
Orden de prioridad al elegir: primero el grosor, después la dureza, después el W/mK, y al final el precio.
Fuente: www.thermal-grizzly.com
Dureza (Shore OO) y montaje vertical
La dureza se expresa en escala Shore OO. Un valor bajo significa una almohadilla blanda que se adapta a superficies irregulares; un valor alto significa una almohadilla firme que conserva su forma.
Blanda es mejor para componentes de altura desigual, como bancos de VRAM con tolerancias distintas. Firme es mejor para grosores de 2 mm o más y para tarjetas montadas en vertical, donde una almohadilla demasiado blanda puede fluir con el calor y el tiempo.
Si vas a montar la tarjeta en vertical con un riser, prioriza densidad sobre conductividad.
Cuándo NO cambiar las almohadillas
Si la tarjeta está en garantía, abrirla la anula en la mayoría de las marcas. Revisa el sello antes de tocar un tornillo.
Si las temperaturas de VRAM están por debajo de los 90 °C bajo carga sostenida, no tienes un problema que resolver. Los módulos GDDR6 y GDDR6X están especificados para operar por encima de eso.
Si el problema es el núcleo y no la memoria, el cambio de almohadillas no te va a ayudar: eso es pasta térmica, montaje o flujo de aire.
Un cambio de almohadillas es la solución cuando hay throttling de memoria documentado, cuando la tarjeta es de segunda mano con historial desconocido, o cuando ya pasaron tres o cuatro años y los compuestos originales se secaron.